De un vistazo
Lo que la tradición relaciona con esta energía, en palabras sencillas.
Yesod significa fundamento: la base sobre la que sostienes algo. También expresa conexión, es decir, el vínculo que une. En la cábala, una tradición que describe cómo se expresa lo infinito, aquello que no tiene límites, Yesod es la novena de diez cualidades. Estas cualidades se ordenan en el Árbol de la Vida, un esquema que las reúne. Para acercarte a su sentido, piensa en aquello que sostiene tus actos y te une a los demás.
Yesod ocupa el centro de ese esquema. Allí, el centro representa el equilibrio entre dar y poner límites. En tu trabajo, puedes entender ese equilibrio como la unión entre lo que aportas y lo que puedes sostener. El fundamento no es solo lo que quieres hacer, sino la base que das a tus acciones. La conexión aparece cuando relacionas tu tarea con la de otras personas. Así, tu esfuerzo no queda aislado: forma parte de algo compartido.
En el amor, la conexión se hace cotidiana cuando compartes tiempo, escuchas y expresas lo que quieres. El fundamento es aquello sobre lo que sostienes ese vínculo. Dar y poner límites no son gestos opuestos: juntos expresan el equilibrio del centro. Puedes estar cerca de alguien y conservar tus límites. Desde este sentido de Yesod, miras tanto lo que os une como la base que sostiene vuestra relación.
En tus hábitos, el fundamento aparece en lo que repites y mantienes. En tus elecciones, la conexión está en la relación entre lo que eliges y lo que haces después. Puedes llevar estas ideas a preguntas sencillas: ¿qué sostiene esta acción?, ¿con qué la estoy uniendo? La tradición vincula Yesod con el viernes, el sexto día de la creación. Esa asociación forma parte de su lugar en el conjunto; no anuncia lo que te va a pasar.
Tu fecha de nacimiento y tu nombre, leídos a través de estas energías.
Fuentes